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lunes, 28 de mayo de 2012

La esperanza, calamidad o virtud? Para reflexionar


Dice la mitología griega que Prometeo, después de crear a los hombres contra la voluntad de su padre Zeus, encerró en una caja todas las calamidades de la tierra para proteger su creación. Zeus en venganza hizo que Vulcano creara con barro una mujer. Pandora, la mujer hecha de barro, abrió la caja y dejo que salieran todos los males que desde entonces afligen a los humanos. Sin embargo dentro de la caja, Prometeo también había encerrado la esperanza, de este modo los hombres podrían resistir todas las calamidades dejadas libres por Pandora.

Sin embargo hay otra versión o interpretación. Si el propósito de Prometeo era alejar de los hombres todos los males, y dejar que los hombres vivieran en completa armonía unos con otros, ¿porqué razón dejar la esperanza dentro de la caja?.

viernes, 25 de mayo de 2012

La ciencia permea a la cultura y no siempre le hacen bien


Doctor en bioquímica, posdoc en EEUU, tucumano, investigador de la Universidad de Brasilia en temas de HIV -por un hecho desafortunado- se le abrió un camino nuevo.
Enrique Argañaraz habló de las diferencias que existen en las universidades de Argentina y Brasil en el “Semanario 200”; en esta nota habla del nexo que encontró entre la física cuántica y tradiciones antiguas y cómo se movieron algunos paradigmas a lo largo de la historia de la ciencia.
Ingresó en la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia desde el primer momento “ya sabía que lo que quería hacer era investigación”.
¿Cómo llegas a juntar estos saberes: tradiciones antiguas y física cuántica que parecen tan distintos?
Ese es un tema bastante controvertido, yo, a pesar de pertenecer a la investigación tradicional con SIDA, HIV, me interesé por algunas cosas no muy ortodoxas. Empecé a estudiar tradiciones antiguas y eso fue un poco por una historia personal que pasé con mi hija que nació con algunos problemas. En Brasil tuvimos la oportunidad de mejorar y de solucionar el problema de ella haciéndole Cirugía Espiritual cuando estábamos completamente desengañados por los médicos.

Buda. Qué es la sabiduría?


El hombre ignorante es un buey. Crece en tamaño, no en sabiduría.

El hombre cuando nace es un potencial únicamente. Si no desarrollas tu potencial, si no creces espiritualmente, eres exactamente igual que un buey. El cuerpo se irá haciendo cada vez más grande, pero eso no es crecimiento. Envejecer no es madurar; crecer físicamente no es crecer espiritualmente, y salvo que te desarrolles espiritualmente, estarás desperdiciando una oportunidad preciosa. No malgastes ni un solo momento en cualquier cosa. Haz lo necesario, lo esencial, y vierte más energía en la observación, la atención consciente. ¡Despierta! Todas estas flores, todas estas canciones y todas estas estrellas son para ti. Tienes derecho a hacer milagros; ¡pero crece, despierta!

Gregg Braden. Usted Puede Sanar su Vida


Entrevista realizada a Gregg Braden, durante su participación en la película de Louise Hay, "Usted Puede Sanar su Vida". Científico investigador, que ha unido el mundo de la ciencia con el espiritual, nos da varias pistas para nuestro despertar y expansión de consciencia.Autor de varios libros, entre ellos "El efecto Isaías" y "El tiempo fractal", entre otros.



La esencia primordial


 
La esencia primordial guía sutilmente
la expresión activa de la fuerza interior.
Intangible e inefable, contiene todas las formas.
Intangible e inefable, no carece de sustancia.
Oscura y sutil, contiene la semilla del principio vital.
Invariable y veraz, es fuente de confianza inagotable.
A través de los tiempos ha mantenido su pureza,
pues sin cesar recuerda que es origen de todo lo que existe.
Como reconocer la naturaleza original de todas las cosas?
mirando profundamente en mi interior.
Tao Te Ching al alcance de todos.

Cuando actuamos desde el corazón, las tripas y los huesos, dejando de lado los cálculos mentales, estamos siendo guiados por la esencia primordial. La esencia anterior a toda existencia, a toda manifestación de los fenómenos que se pueden ver y tocar. Anterior a toda realidad que podamos pensar, a cualquier imagen que podamos formar. Es la sutileza de la intuición: tomamos una decisión, la llevamos a cabo sin esfuerzo mental y todo sale bien.
Algunos llaman a esto fluir, estar dentro de la Gran Corriente de la vida, no empujar el río o abrirse a las sincronías que suceden continuamente, pero que nos pasan desapercibidas por falta de atención. O tal vez, por estar atentos a una sola cosa. Por estar enfocados en un solo problema, objeto, deseo o persona; en definitiva, en algo que nos obsesiona y absorbe toda nuestra energía.

Fuerza interior y leyes morales


Fuerza interior
 
 
Cuando se pierde la sabiduría interior,
aparece como una jaula la moralidad.
Cuando reina la astucia por doquier,
se expande como un pulpo la doble moral.
Cuando surge la discordia en la familia,
todo se vuelven obligaciones familiares.
Cuando se xpande la confusión en un país,
crecen como hongos los patriotismos temerosos.
Tao Te Chin al alcance de todos. Alfonso Colodrón.
 
 
No podemos convivir sin una cierta moral, es decir, sin una ética personal y social. Pero no es lo mismo moral que moralidad o moralismo. Este se alimenta de prejuicios, creencias, críticas a los demás y, sobre todo, de inmovilismo conservador. Que nada se mueva, para no peligrar. Las jaulas proliferan en todas las sociedades con miedo a vivir, al cambio y al intercambio, a la igualdad y al progreso de la vida. Velos de iglesia y burkas son signos visibles de las jaulas en que un género encierra a otro. Las jaulas más comunes se alimentan de tradiciones inmutables, del miedo al qué dirán de las posiciones fijas del "siempre ha sido así". Moralina, moralismo, moralidad no son sino formas de vivir el miedo a la libertad. Asumir la plena libertad y sus consecuencias es sabiduría. La sabiduría interior de aceptar el destino propio del ser humano: la exploración del libre albedrío.

La integración de los opuestos


El Ying y el Yang
 
Existe la fealdad, porque existe la belleza.
Existe la bondad, porque reconocemos la maldad,
no hay vida sin muerte ni muerte sin vida,
Lo fácil y lo difícil son conceptos relativos,
como comparativos son igualmente lo corto y lo largo.
Alto y bajo solo existen en relación con un punto
y tono y voz se complementan mutuamente,
lo mismo que el antes y el después se persiguen entre sí.
Por tanto, los sabios felices actúan sin apegaras al resultado y enseñan con su ejemplo callado y sin palabras,
pues ven la realidad tal cual es
y contribuyen a ella sin atribuirse méritos ni acumular medallas.
Sus obras permanecen y nadie puede en ellos hacer mella.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.
 
Si nunca llueve a gusto de todos, ¿Es la lluvia buena o mala? Se pensaba en otros tiempos que solo los agricultores la agradecían en época de siembra. Siempre se dio la bienvenida al agua de mayo que hacía engordar la fruta del verano. Hoy día, hasta los habitantes de las ciudades añoran la lluvia cuando se acerca el riesgo de restricciones de agua. Sin embargo, quien ha visto desbordarse los ríos e inundarse sus casas teme la lluvia como la peste.

La sabia ecuanimidad


 
El universo carece de sentimientos humanos,
pues trata todas las cosas como transitorias que son.
El sabio lo imita y no cristaliza los sentimientos,
pues trata a todos como seres pasajeros.
Como un fuelle es el espacio entre cielo y tierra:
su vacío es inagotable,
cuanto más se activa, más produce.
Cuanto más se habla de él,
más difícil es alcanzarlo;
desde la sabia ecuanimidad de tu centro,
alcanzarás el espacio sagrado
en que confluyen cielo y tierra.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alzonso Colodrón.

De algún modo, el ser humano siempre ha sido antropocéntrico, es decir aunque no siempre se ha creído el centro del universo, desde los tiempos prehistóricos tuvo la tendencia a interpretarlo todo en función de la supervivencia, así como sus temores y deseos. Si la tormenta arreciaba, había que aplacar a las fuerzas de la naturaleza, a los espíritus del viento y del agua o a los dioses que los controlaban. Si el rayo incendiaba un bosque o fulminaba al ser cercano, tal vez se tratara de un castigo por las malas acciones cometidas.  Cuando el volcán explotaba, la furia de algún genio se había desatado contra los pobladores de sus faldas, que no le habían hecho las ofrendas debidas.

La esencia de la sabiduría


 
Vacía de dogmas y doctrinas,
la sabiduría es un recipiente que nunca se desborda,
tan profunda e insondable que precede a todas las cosas.
Allana las dificultades del pensamiento,
deshace los nudos de la mente,
armoniza las ideas
y suaviza su resplandor,
pues deja posar el polvo que desprenden.
Transparente e invisible, se oculta en la profundidad,
pero todo lo envuelve, pues es anterior a todo
y de todo es origen y común antepasado.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.
 
Sabiduría no es conocimiento. Hoy día nos sobran conocimientos e información, pero no andamos sobrados de sabiduría. De esta clase de sabiduría. Es lo que los místicos han llamado "la nube del no saber". Otros visionarios la llaman "el lugar en que todo se conoce". Una especie de omnipresencia, que no tiene que ver con un ser personal que la posee, pues la omnisciencia no se puede poseer, si no que a ella se puede acceder.
El cerebro global funciona como un holograma. Cualquier cerebro individual podría acceder a él. Si deja de lado "los nudos de la mente", si abandona la lógica de los opuestos como realidades excluyentes, si ser deja atravesar por la transparencia de la realidad.

El eterno Femenino-Masculino


 
 
El espíritu del valle es inmortal,
espíritu y valle forman lo Femenino primordial.
La puerta de lo Femenino primordial,
en su continuo abrirse y cerrarse
realiza el abrazo cósmico,
que es la raíz del cielo y la tierra.
Si se atraviesa sin cesar la oscuridad,
se alcanza la luz inagotable,
que nunca deja de brillar.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.

Cuando se intenta hacer comprensible una visión filosófica, un despertar espiritual o una cosmogónica -explicación global del cosmos, su origen y naturaleza-, nos encontramos con que las palabras no son números. Con estos, todos pueden resolver problemas y ecuaciones, porque no están sujetos a interpretación. Con las palabras todo se vuelve más difícil, sobre todo si están escritas en tablillas de bambú, si lo están desde hace más de dos milenios y si han sido recogidas de tradiciones orales, a las que se añaden o de las que se suprimen frases enteras que se interpretan y reinterpretan una y otra vez.

La autentica bondad es espontánea


 
 
La auténtica bondad actúa como el agua,
que a todos beneficia sin luchar contra nadie,
discurre por lugares humildes que todos desprecian
y todo ello la hace apreciada y sabia.
Al escoger tu casa, enraízate en la tierra;
cuando pienses, hazlo con profundidad y corazón;
cuando des, da con el equilibrio y armonía;
al hablar, sé veraz y comedido;
ama el orden, la justicia y la equidad cuando gobiernes,
y, al actuar, hazlo impecablemente en el momento oportuno.
Siguiendo las virtudes del agua,
el sabio bondadoso no lucha contra nadie
y, por ello, no atrae enemistades ni rencillas.

El agua discurre por las pendientes buscando el nivel más bajo: pura inercia de su naturaleza, que no lucha contra la fuerza de la gravedad. Para ella no existen lugares mejores ni peores. Es manantial y fuente, pozo o estanque, arroyo escondido o caudaloso río, pantano o charco, mar, océano y nube. Lluvia, rocío y nieve. Hielo y vapor. Y en cualquiera de sus formas, no cobra ni pide nada a cambio por sus servicios.

El supremo altruismo


 
El cielo es eterno y la tierra permanece
porque no existen para sí mismos,
sino que se entregan a la unidad.
Del mismo modo, las personas sabias se ponen detrás,
pero se encuentran siempre al frente de todos,
pues al desprenderse de sus propios intereses
encuentran realizado su más profundo interés.
Nunca salen de la unidad
y, por ello, logran realizar la integridad de su Ser.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.
Que significa en el fondo existir para sí mismo? Respuesta evolutiva: individualizarse. Cuando el ser humano se separa de la naturaleza, la codifica, la convierte en un objeto y se separa de algo de lo que forma parte. Cuando cada miembro de la tribu toma conciencia de sí como persona diferente del grupo, piensa en sus propios intereses y no en los de la tribu.

El misterio de los misterios


 
Aquello que miramos y no vemos es lo invisible,
por mucho que escuchemos permanece inaudible,
al asirlo, intangible entre los dedos se escurre.
Son estos tres atributos insondables,
mas allá de razón y sensación,
que sin cesar emergen en constante unión.
 
Cuando se revela, no deslumbra,
ni pierde su luz cuando se oculta.
Infinito, no pueden las formas definirlo
y a la no existencia continuamente retorna.
Es la imagen esquiva sin imagen.
 
No verás su rostro si lo miras de frente,
no verás su espalda si sigues sus pasos,
mas quien mora en el eterno presente
llega a conocer el inicio de los tiempos,
se convierte en un Iniciado del Misterio.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.

Un cristiano diría que aquí se habla de Dios. Un musulmán que se habla de Alá, un hindú de Brahma, muchos indios de América del Norte lo llamarían Manitú, el Gran Espíritu, o Walkan Tanka, el gran Misterio. y los principales filósofos chinos estaban intentando simplemente expresar lo inexpresable, lo que transciende la razón y los sentidos. Pero en ningún caso hablaban de un Dios personal. Tal vez de una intuición o una experiencia profunda. Lo que los místicos de todos los tiempos han intentado transmitir con sus versos.

La verdadera fuerza interior


Los antiguos iniciados eran sutiles y profundos,
flexibles en los detalles y globales en su visión.
Difícilmente podían ser comprendidos.
Por ello, solo puede describirse su apariencia.
Prudentes, como quien cruza un río en invierno,
cautos, como quien está atento a cuanto le rodea,
respetuosos como invitados agradecidos,
fluidos como el hielo a punto de fundirse,
auténticos como un tronco sin tallar,
llanos y accesibles como un amplio valle,
impenetrables como las aguas profundas.
¿Qué otras personas podrían pasar
voluntariamente de la oscuridad a la claridad?
¿Quién, si no, podría permanecer en calma
mientras las aguas tranquilas cobran vida?
El que abraza la verdadera fuerza interior
no anhela la plenitud final,
y, por ello, continuamente renueva su esencia:
se mantiene cual germen oculto,
que no se apresura por alcanzar una prematura madurez.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón

El estudiante quiere aprobar los exámenes, acabar el bachillerato o la universidad. Pocos disfrutan aprendiendo y pocos pueden servirse de lo aprendido. El arquitecto desea ver acabada la casa, el montañero alcanzar la cima, el cazador cobrar la pieza, el político acabar la campaña electoral y el elegido, terminar su mandato y ser reelegido. El buscador espiritual pretende la perfección, quiere iluminaras, alcanzar la realización. Los iniciados en el secreto profundo de vivir en armo ojos maduran día a día. No desean caer al suelo como la breva madura. Viven conforme a su vocación y su destino. El potencial definitivo siempre se puede desarrollar hasta el momento de la gran Caída: la muerte. Un cerezo siempre puede producir unos kilos más de cerezas, hasta quedar seco o ser hendido por un rayo.

La humildad natural


La rama que se dobla no se parte,
la que se inclina recupera su vertical.
El vacío puede llenarse,
lo que se desgasta se renueva.
Quien poco tiene, mucho puede recibir;
Quien mucho tiene, acabará turbado.
Por ello, las personas sabias aceptan
la unidad complementaria de la existencia
y se convierten en modelo para todos.
No se vanaglorian y por eso brillan,
no se ponen por delante y los demás las reconocen.
No proclaman sus méritos y obtienen confianza,
No rivalizan con nadie y nadie compite con ellas.
No en vano, dijeron los antiguos:
"ser humilde es mantenerse entero",
pues mantenerse entero es permanecer en la unidad.
Tao Te Ching al alcance de todos.
Alfonso Colodrón.
Orgullo y humildad solo tienen sentido en la comparación. ¿Acaso se compara una amapola con una orquídea o se siente humilde una brizna de yerba ante un roble centenario? La humildad piadosa es tan antinatural como la falsa modestia. Tal vez sea la mayor de las vanidades, la más sutil: aparentar valer menos de lo que se vale, ocultar los dones que la naturaleza nos ha otorgado, disfrazar los propios méritos y flotar por dentro como el aceite. Tener la sensación interna de ser tan superiores que ni siquiera necesitamos el reconocimiento de los que nos rodean.

Las plumas del pavo real



Quien camina muy estirado no guarda el equilibrio,
quien da grandes zancadas no irá muy lejos
y pierde lustro quien a sí mismo se alaba.
Quien busca ser siempre aprobado no sobresale
y no progresará quien a sí mismo se ensalza.
Para los sabios felices todo esto son excesos superfluos,
plumas de colores que pronto pierden su brillo.
Cualquier persona sensata ignora a los pavos reales,
pues su corazón no está en sus plumas desplegadas.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.

Cuanto más se eleva el tallo de hierba, más expuesto queda al viento que lo dobla.
Los maestros zen, los practicantes de taichí o de cualquier arte marcial, saben caminar manteniendo su centro en hara, en medio del estomago, unos centímetros por debajo del ombligo. Rara vez se desequilibran o, como los antiguos tentetiesos (porfiados), rápidamente vuelven a su posición de equilibrio. Y en las carreras de pista, quien empieza a ritmo rápido no puede mantenerlo más de una vuelta. El esprín se deja para el final. Como los ciclistas. Lo mismo que se crean los grandes proyectos, piedra a piedra, línea a línea. Surco a surco se ara un campo.

La sabiduría cotidiana



Lo más suave domina lo más rígido.
Lo que carece de forma penetra lo impecable.
Por esto se conoce la ventaja de actuar sin oposición.
Pocos reconocen las ventajas de no hacer juicios,
el supremo valor de enseñar sin palabras,
de actuar sin apego al resultado.
Pocas cosas en el mundo se les pueden comparar.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón

Suave es el agua, pero persistente. Convierte los acantilados de dura roca en arena fina que forma blandas playas. Los penetra abriendo grietas. Lo mismo que las raíces del pino solitario que cabalga sobre una roca. Flexibles, sin forma, llegan al corazón de la piedra y de él extraen su savia.
Fuerza no es dureza. Firmeza no es rigidez. Flexibilidad no es confluencia e indiferenciación. Cuando alguien grita, ya sabemos que no está seguro de sus palabras. Si alguien no cede nunca, es que tiene miedo de no tener razón, de ser invadido, de ser invalidado. Generosidad es la virtud de los fuertes.

El equilibrio supremo



El equilibrio supremo es la simplicidad sin nombre,
quien la alcanza en su humilde sencillez
Puede resistir el embate de vientos y mareas.
Si los gobernantes hiciesen de él su morada,
atraerían sin esfuerzo a la mayoría.
Cuando lo superior y lo inferior se armonizan,
todos quedan impregnados del rocío de la simplicidad,
reinan entonces la paz y la solidaridad,
sin necesidad de leyes, amenazas ni castigos.
Cuando aparece la complejidad de los nombres,
empieza la fragmentación de las distinciones sin fin.
Saber cuándo detenerla es evitar la complejidad innecesaria.
Mantener el supremo equilibrio es como el fluir de los ríos,
Que conducen mansamente sus aguas al mar,
donde nunca mueren.
Tao Te Ching al alcance de todos. Alfonso Colodrón.

Para llegar a la simplicidad máxima es necesario a veces atravesar la máxima complejidad. El sentido común es simple, como simples son las leyes de la naturaleza, como lo es el trino de los pájaros o la puesta de sol tras las montañas.
Morar en la simplicidad es morar en el silencio, el silencio que no distingue sustantivos de adjetivos, ni pone un verbo a cada acción. El silencio del eterno "ahora" que todo lo contiene.

La virtud de la excelencia


Conocer a los demás es sabiduría,
conocerse a sí mismo es iluminación.
Vencer a los demás es pura fuerza,
vencerse a sí mismo es fortaleza.
Saber cuándo se tiene bastante es riqueza,
hacer lo que se necesita hacer es constancia.
Quien prosigue su destino perdura,
quien vive en el eterno presente no muere.

Quien se conoce a sí mismo alcanza la iluminación, porque se da cuenta que no existe ese "si mismo". El ego quiere hacerse sabio e iluminarse. Cuando lo consigue, ¡Oh paradoja!, se autodestruye.

La comprensión del origen


 
 
 Ningún nombre puede definir lo eterno.
En su origen, el Universo carecía de nombres,
mas cuando aparecieron los nombres,
se nos hicieron visibles todas sus partes.
La vacuidad es la esencia interna del Universo,
la plenitud es su manifestación externa.
Desde un estado de vacío interior
podemos contemplar el gran misterio de la diversidad.
Lo invisible más allá de lo visible
es la puerta del misterio,
la puerta de la esencia y de la existencia.
Tao Te Ching al alcance de todos.